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Cirugía cardiovascular

La importancia de la meditación antes de una cirugía cardiovascular

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Recibir la noticia de que es necesario realizarse una cirugía cardiovascular afecta emocionalmente al paciente y sus familiares. Al ser el corazón un órgano vital, todo lo que esté relacionado con posibles fallas en éste tiende a generar mucha angustia y preocupación.

Además, estamos acostumbrados a discutir todo lo que implica físicamente la cirugía; los exámenes, los procedimientos y la rehabilitación postoperatoria y es muy poco lo que hablamos sobre cómo prepararnos emocional y psicológicamente para el impacto que una intervención de esta magnitud puede tener en nosotros.

Es común que los pacientes y familiares que reciben la noticia de que es necesaria una cirugía cardiovascular presenten reacciones emocionales y psicológicas los días antes de la operación. De alguna manera su mente se está preparando para soltar el control y dejar en las manos de Dios y de los médicos su vida.

En estos casos la mente suele ser apocalíptica e imaginarse los peores escenarios, lo que se traduce en mayor estrés para el cuerpo.

Estos estados de ansiedad, desequilibran el organismo y afectan el desempeño del cuerpo durante la cirugía y el postoperatorio. Por esto, es vital realizar prácticas de meditación que permitan aquietar la mente, estar en el aquí y en el ahora y con eso, estar mejor preparado al momento de la intervención.

También es cierto, que los familiares entran en estados de incertidumbre y deben manejar su ansiedad en dos instancias. La primera, es el periodo entre la indicación quirúrgica y el momento de la cirugía y el segundo, son las horas efectivas en las que su ser querido se encuentra en el quirófano. Por eso, es importante que ellos también practiquen algunas técnicas de meditación, que los ayuden a manejar mejor estas situaciones y tener la mente clara durante todo el proceso.

Es importante resaltar que la meditación es tan solo una de las múltiples prácticas que las personas deben hacer antes de una cirugía cardiovascular. El acompañamiento profesional de psicólogos y psiquiatras, una sana alimentación y el ejercicio moderado son de gran ayuda para prepararnos física y emocionalmente para la cirugía.

El mito de la meditación

Tal vez muchos de los lectores tengan el imaginario de que la meditación es una práctica difícil que está destinada a personas con caminos espirituales muy concretos. Esta idea, está muy lejos de la realidad, ya que la meditación puede ser practicada por cualquier persona, sin importar sus creencias religiosas, y solo requiere pocos minutos al día para tener efectos positivos.

Algunas técnicas de meditación

A continuación, mencionaremos 3 tipos de meditación que pueden ser implementadas por cualquier individuo inmediatamente.

Orar

La oración, cuando se realiza de forma consciente y conectada es una forma de meditar y aquietar la mente. Lo ideal es destinar un tiempo específico para rezar, escoger un lugar donde no lo vayan a interrumpir, prender una vela y poner música suave si así lo desea.

Procure no pedir algún resultado puntual. Cuando la oración es meditativa, lo que busca es alejar su mente del problema y conectarlo con la divinidad en la que usted cree. Por esta razón, lo mejor es escoger mantras y oraciones que pueda repetir por un periodo de tiempo y dejar que su mente entre en un estado de paz.

Visualización

Esta técnica de meditación está diseñada para alejar su mente de los pensamientos negativos y apocalípticos. Igual que en el caso anterior, asigne un lugar donde no lo vayan a interrumpir y ponga música suave. Luego cierre los ojos e imagine que una nave viene a recogerlo. Viaje en esa nave hasta un momento en el futuro, después de la cirugía, donde usted o su familiar se encuentra saludable y feliz. Visualice que se siente bien, tranquilo y sin dolor. Imagínese contándole a otras personas que la cirugía ha sido un éxito y todos los beneficios que le ha traído. Después, vuelva a subirse a la nave, viaje al tiempo presente, respire profundo 3 veces y abra sus ojos.

Conexión con la respiración

Esta técnica de meditación es ideal para tranquilizar la mente y traerla al presente. Después de 10 minutos aplicándola podrá notar como se siente más relajado.

Lo importante es visualizar su respiración. Sea consciente del aire que entra y luego sale. Si su mente se dispersa y comienza a pensar, vuélvale a pedir que centre su atención en la respiración.

Al principio, es normal que suela distraerse y que pierda la atención en la respiración. No se preocupe, es normal y no afecta la meditación. Lo importante es que, al menos por 10 minutos, usted siempre que esto suceda vuelva a centrarse en la respiración.

Seguramente la ciencia continuará explorando los beneficios de la meditación para darnos cifras más concretas de sus beneficios. Por el momento, lo invitamos a que las ponga en

práctica y verifique usted mismo si son de ayuda para reducir la ansiedad en los momentos previos a la cirugía cardiovascular.

 

Photo Pixabay

Cirugía cardiovascular

La importancia de la familia en los procesos de Cirugía Cardiovascular

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Recibir la noticia de una cirugía cardiovascular en el núcleo familiar impacta fuertemente al paciente, a los seres queridos que conviven con él y a los conocidos que comparten una porción de su rutina diaria.

Generalmente, el centro de atención es la persona que está presentando afecciones en su corazón y las necesidades de quienes lo rodean pasan a un segundo plano, e incluso pueden ser completamente desapercibidas.

Sin embargo, el papel de los familiares es fundamental en todo el proceso, ya que es gracias a su apoyo, conocimiento y disposición que el personal médico y el paciente pueden atravesar de forma más armónica las diferentes etapas que una cirugía de esta envergadura conlleva.

Si un familiar está próximo a ser intervenido en una cirugía cardiovascular, continúe leyendo este artículo para conocer la importancia de su papel durante todo el proceso.

1. Apoyo durante la etapa previa a la Cirugía Cardiovascular

Primero es muy importante que dimensione el impacto que puede producir la noticia de saber que algo está fallando en el corazón de su ser querido, póngase en sus zapatos y entienda lo que la otra persona puede estar sintiendo.

Es claro, que usted también puede sentir incertidumbre sobre la condición de su familiar y entrar en un estado de ansiedad, por eso, es importante que acompañe a la persona a las consultas con el cirujano, para preguntarle todas sus inquietudes, conocer el riesgo de la operación, entender todas las etapas y cómo puede aportar y así, estar tranquilo y mantener la calma.

Su papel como soporte emocional es muy importante y la invitación es a que busque espacios para comprender la situación, a que realice meditaciones diarias que reduzcan la ansiedad y a que contacte ayuda profesional si cree que esto puede ayudarle a manejar mejor el proceso.

Recuerde que la mente suele crear escenarios imaginarios que muchas veces no se corresponden con la realidad, por eso, aquietar los pensamientos es fundamental para reducir la ansiedad.

Ahora, puede que, en algunos casos, cuando el paciente ya presenta edad muy avanzada y poca lucidez, usted sea quien deba recordar los horarios de los exámenes, las consultas y la toma de los medicamentos. En estos casos le recomendamos llevar una agenda y programar recordatorios en el celular.

2. Actitud durante la cirugía

El reto durante las horas de cirugía es soltar el control y confiar en que el personal médico de la clínica está realizando todas las medidas necesarias para proteger la salud del paciente.

Sabemos que estas horas pueden percibirse más lentas y que por momentos la ansiedad puede tomar el control. Para la primera situación, le recomendamos llevar un libro que lo entretenga y para la segunda realice el siguiente ejercicio:

a. Tome aire profundamente y exhale fuertemente. (Repita tres veces)

b. Centre su atención en la respiración, observe como el aire que entra llena sus cavidades y luego visualice como sale.

c. Si se distrae vuelque de nuevo la atención en la respiración.

d. Haga este ejercicio por lo menos durante 10 minutos.

3. Acompañamiento durante la recuperación

Los primeros días, mientras el paciente se encuentre hospitalizado usted contará con el apoyo del personal médico de la clínica, quien le dará información sobre los cuidados en casa. Preste mucha atención a las recomendaciones y pregunte todo lo que considere pertinente.

Ya en el hogar, permita que el paciente realice pequeñas actividades que no requieran mucho esfuerzo, escúchelo si quiere hablar de sus miedos y preocupaciones.

También es muy importante que usted y todas las personas que conviven con el paciente participen activamente en un cambio de hábitos. Haga de la alimentación balanceada y el ejercicio una rutina diaria. Además, si usted es fumador planeen en conjunto dejar el consumo de cigarrillos. Está comprobado que es más fácil adquirir nuevos hábitos si todos en la familia participan del cambio.

Durante las primeras semanas acompañe al paciente a sus terapias de recuperación y a las consultas con el cirujano. Todas las observaciones y mejoras que usted perciba pueden ayudarle al médico y a las enfermeras para brindarles una mejor asesoría.

Como puede ver, los familiares cumplen un papel vital en todo el proceso de una Cirugía Cardiovascular. Si quiere profundizar más en la importancia de su rol, lo invitamos a descargar La guía para familiares/cuidadores de pacientes con cirugía cardiovascular, donde encontrará información muy útil para sobrellevar de manera serena todo este proceso.

Cirugía cardiovascular

Consecuencias de no tomar a tiempo la decisión de hacerse una cirugía cardiovascular.

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Una vez el cardiólogo determina que la mejor opción terapéutica para una enfermedad vascular es una cirugía, el paciente y sus familiares entran en diferentes procesos emocionales, físicos y administrativos que les permitan llevar a término esta recomendación.  

 Así, lo primero que deben contemplar es una cita con el equipo de cirugía cardiovascular que evaluará las condiciones e indicará los pasos a seguir, entre los que se pueden incluir realizar otros exámenes médicos y trámites con las aseguradoras.  

En este sentido, en las manos del paciente y sus familiares queda la ejecución de una serie de procesos que son necesarios para llevar a cabo la cirugía cardiovascular.  

 Y es precisamente en estos momentos donde, en ocasiones, el paciente comienza a darle largas a la toma de decisión y no hace lo necesario para la autorización de la cirugía.   

Razones por las que el paciente cardiovascular evita la cirugía.  

1. No es consciente de los síntomas. 

Es normal que el cuerpo se ajuste a ciertas condiciones y que con el tiempo las personas dejen de percibir los efectos que dicha condición les está causando.  

 Por eso, es común ver que algunas personas con alteraciones cardiovasculares creen llevar una vida corriente, sin darse cuenta de que, presentan mareos constantes, falta de aire al hacer ejercicio o pequeños dolores en el pecho. 

 Entonces, cuando a un paciente de estas características le informan que debe hacerse una operación no dimensiona la inminencia de la misma y piensa que puede ser una medida extrema para lo que está presentando.  

     2. Miedo a la anestesia.      

 La anestesia ha tenido una mala imagen en el inconsciente colectivo. Esto se debe a que en el pasado algunos pacientes presentaban efectos secundarios, asociados a la anestesia, bastante incómodos después de la cirugía.  

 Es por esto, que muchas personas cuentan con el testimonio de un familiar o un conocido que cuenta sobre los estragos que esta le causó.  

 A raíz de estas historias, se genera un pánico colectivo y un miedo personal frente a este medicamento.  

Sin embargo, es importante que los pacientes sepan que las investigaciones científicas han avanzado a pasos agigantados en los últimos años y gracias a ello, hoy por hoy, este procedimiento es mucho más seguro y los efectos secundarios se presentan cada vez con menos.  

     3. Temor a la muerte. 

 Una cirugía cardiovascular siempre nos hará preguntarnos por el sentido de nuestra vida. Esta viene como una señal de alerta que nos invita a replantearnos los hábitos y la forma como llevamos nuestro día a día.  

 Por tratarse del corazón, nos hacemos muy conscientes, pero al mismo tiempo sobredimensionamos los riesgos que puede tener una intervención en el corazón.  

Por eso es muy importante que usted le pregunte al cirujano cardiovascular el riesgo real de su cirugía. Con toda certeza será inferior a lo que usted se imagina.  

4. Compromisos sociales. 

Algunos pacientes deciden no tomar a tiempo la decisión de la cirugía porque tienen algunos compromisos u obligaciones ya programadas y por esta razón optan por postergar la fecha después del evento en cuestión.  

Si este es su caso, hable con franqueza con el equipo de cirugía vascular y exprese sus preocupaciones. En ocasiones es posible cambiar la fecha de la intervención, mientras se haga un monitoreo constante y el cirujano esté al tanto de su decisión.  

No obstante, en algunos casos el equipo médico le recomendará realizar la cirugía lo antes posible, si es así, es mejor tomar las acciones necesarias ante sus compromisos y darle prioridad a la intervención quirúrgica.  

Cualquiera que sea su caso, la invitación es a entablar una conversación muy sincera con el cirujano cardiovascular, ya que este o su equipo le ayudará a disipar dudas y miedos.  

 También se recomienda buscar ayuda psicológica profesional, que lo acompañe y guíe durante todo el proceso, y expresarle a familiares y seres queridos sus inquietudes.  

 Por último, recuerde, si el cirujano le ha dado una indicación quirúrgica es porque después de un análisis profundo ha determinado que esta es la opción menos riesgosa y la que beneficios le traerá a largo plazo. Tomar acción es la decisión más inteligente que usted puede hacer.   

Cirugía cardiovascular

Tipos de cirugía cardiovascular que existen

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La cirugía cardiovascular es la rama de la medicina que trata las enfermedades quirúrgicas del corazón y de los grandes vasos que lo conectan con el resto del cuerpo: la arteria pulmonar, la aorta ascendente y el tronco aórtico. A simple vista, parece un campo muy limitado pero la realidad es que la cirugía cardiovascular utiliza diferentes técnicas y abordajes para cada enfermedad.

Por ejemplo, la circulación extracorpórea y la evolución de técnicas mínimamente invasivas para poner implantes valvulares sin necesidad de detener el corazón son avances médicos sin precedentes que han cambiado la historia de la medicina y de los pacientes.

Los principales tipos de cirugía cardiovascular son:

  1. Cirugía coronaria, también conocida como bypass o puentes coronarios.
  2. Cirugía valvular, o reemplazo y reparación de las válvulas.
  3. Cirugía de grandes vasos
  4. Cirugía de arritmias
  5. Trasplante cardíaco

A continuación, encontrará una descripción de cada uno de los procedimientos mencionados.

Bypass coronario

Seguramente usted conoce a alguien que ha tenido que enfrentarse a una cirugía de bypass, pues esta intervención es la más común de todas.

Se realiza cuando una arteria coronaria se encuentra enferma u obstruida y, por ende, requiere de un puente que evite la obstrucción y permita la correcta circulación de la sangre.

Durante la cirugía se divide el esternón, se detiene el corazón y se conecta al paciente a una máquina de circulación extracorpórea.

Generalmente se utiliza un trozo de un vaso sanguíneo sano de otra parte del cuerpo como la pierna, el brazo o la arteria mamaria.

Cuando un paciente entra a cirugía, el médico puede descubrir que la persona necesita más de un bypass y realizar tantos como sean necesarios.

Al finalizar la intervención se habrán creado nuevas rutas que permiten la correcta oxigenación y recepción de nutrientes por parte del corazón.

Cirugía Valvular

Para comprender la cirugía valvular es importante entender cómo funciona el corazón. Este bombea sangre es una sola dirección y las válvulas se encargan de que el flujo sanguíneo no retroceda. En cada latido las distintas cavidades del corazón se llenan de sangre y con la presión adelante y detrás de las válvulas se logra que estas se abran y cierren en el momento adecuado.

Este proceso de abrir y cerrarse se realiza más de 60 veces por minuto y con el tiempo las válvulas se desgastan y pueden llegar a presentar fallas que requieren de una cirugía cardiovascular.

Las dos condiciones más comunes son:

Estenosis: la válvula no se abre lo suficiente por lo que entra solo una pequeña cantidad de sangre. Esto ocurre cuando las valvas se engrosan, se endurecen o se fusionan.

Regurgitación: la válvula no se cierra bien y por lo tanto la sangre se devuelve.

Dependiendo de la gravedad y deterioro de la válvula esta puede ser reparada o reemplazada. En el primer caso el cirujano hará una reconstrucción para que ésta funcione correctamente y en el segundo pondrá un implante biológico o mecánico para sustituir la válvula existente.

Para conocer más detalles de la cirugía valvular haz click aquí.

Cirugía de grandes vasos

Esta cirugía es la encargada de intervenir un aneurisma. Un aneurisma es una dilatación, en forma de globo, que se forma en un vaso sanguíneo o en la pared del corazón.

Hoy en día existen diferentes técnicas mínimamente invasivas con el objeto de no hacer una cirugía a corazón abierto, donde las incisiones son muy pequeñas, se accede al corazón y puede realizarse el procedimiento sin necesidad de conectar al cuerpo a una circulación extracorpórea.

Para reparar un aneurisma el cirujano cardiovascular deberá encontrar el vaso afectado o la parte del corazón deteriorada para sustituirla con un injerto que funciona como un parche y evita que dicha zona se reviente.

Cirugía de Arritmias

Las arritmias pueden controlarse con medicamentos y en casos muy avanzados será necesario realizar una intervención quirúrgica donde el cirujano implanta un dispositivo de estimulación, comúnmente llamado marcapasos.

Este procedimiento es más sencillo que los antes descritos y por lo tanto puede llevarse a cabo en un laboratorio de caterización.

Trasplante cardíaco

Un trasplante de corazón es un proceso complejo que requiere de un equipo de profesionales que acompañen los dos momentos cruciales, por un lado, la cirugía del donante, donde el cirujano cardiovascular debe determinar si el corazón se encuentra en las mejores condiciones y cuenta con los requisitos para ser aceptado por el beneficiario y un segundo procedimiento con el paciente receptor, donde efectivamente se realiza el trasplante cardíaco.

Estos son los principales tipos de cirugía cardiovascular que se realizan. Ahora, con los avances médicos estas intervenciones son cada vez menos traumáticas, lo que permite que la recuperación sea más rápida y que los pacientes puedan retomar pronto su vida.

Cirugía cardiovascular

Las cirugías coronarias y sus factores de riesgo

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Las cirugías coronarias representan un índice alto de procedimientos quirúrgicos en los hospitales. Por eso, durante los últimos 40 años la comunidad científica y los cirujanos cardiovasculares han realizado diferentes investigaciones y avances médicos que permiten reducir los riesgos de este tipo de intervenciones.

Los dos avances, en cirugías, más destacados son la circulación extracorpórea (CEC) y la implementación de injertos dobles de la arteria mamaria interna que sin lugar a dudas han sido fundamentales para mejorar las expectativas de éxito.

Hoy en día, a pesar de que los pacientes son mayores y presentan condiciones más complejas que las que se podían encontrar en décadas anteriores debidas a la edad, la cirugía coronaria continúa reduciendo sus riesgos y la mortandad ha disminuido a corto y mediano plazo.

 

Sin embargo, este tema de las tasas de mortandad debe tratarse con suma delicadeza, pues, aunque a lo largo de los años se han realizado diferentes estudios para medir el nivel de mortalidad, lo cierto es que muchos de ellos se han basado en el número de pacientes que han muerto, pero en realidad no han ofrecido un análisis más profundo de las condiciones geográficas y estados particulares de salud de las personas involucradas.

 

Es importante hacer énfasis en estos aspectos, para que el lector comprenda que existen una serie de variables, muchas veces imposibles de medir, que alteran la interpretación de las cifras que se pueden hallar en las principales fuentes de información que existen en Internet.

 

Nuestra primera recomendación es preguntarle al cirujano cardiovascular, sobre sus condiciones particulares y los niveles de riesgo que presentará una intervención para usted. Gracias a su historia clínica en la que se analiza edad, peso, hábitos y enfermedades previas, entre otros, este profesional será la persona más indicada para informarle cuáles son los riesgos de la operación.

 

A continuación, enunciaremos algunos de los factores que aumentan los riesgos a la hora de realizar una cirugía coronaria.

 

Cirugías coronarias en mayores de 65 años:

 

La edad es uno de los factores más importantes a la hora de analizar el riesgo quirúrgico, pues es probable que el cuerpo de los adultos mayores ya tenga presente deficiencias en otras áreas y que esto dificulte la recuperación del organismo después de la cirugía.

 

Sin embargo, el número no es lo único importante, un paciente mayor con un estilo de vida saludable tendrá menos riesgos que una persona joven que ha descuidado su organismo.

 

Cirugías coronarias en fumadores:

 

Cada vez que alguien consume un cigarrillo aumenta la frecuencia cardíaca y las principales arterías se contraen.

 

Además, otras sustancias presentes en los tabacos hacen que se acumule grasa en las arterias y cuando esto llega a niveles insostenibles la sangre no puede llegar al corazón y se produce un infarto.

 

Cirugías coronarias en hipertensos:

 

Cuando un paciente es hipertenso, sus arterias reciben una presión más alta de lo normal, lo que hace que estas se vuelvan cada vez más gruesas. Sin un tratamiento médico y cuidados básicos como actividad física moderada y alimentación saludable, esto puede desencadenar complicaciones graves como infarto al miocardio, hemorragia o trombosis cerebral.

 

Por esto, las personas que padecen de esta enfermedad deben tener controles médicos para prevenir eventos agudos como los antes descritos.

 

Cirugías coronarias en obesos:

 

La obesidad se caracteriza por un exceso de tejido adiposo en el cuerpo. Esta acumulación de grasa hace que el metabolismo sea más lento y se convierte en un agravante de otras condiciones médicas como la hipertensión y las complicaciones cardiovasculares.

 

Por eso, es muy importante que las personas con obesidad que además presentan enfermedades cardiovasculares empiecen por bajar de peso en compañía de profesionales en esta área de la salud y con esto, reducir sus riesgos.

 

Cirugías coronarias en diabéticos:

 

La acumulación de glucosa en la sangre, ocasionada por la imposibilidad del páncreas de producir insulina, daña progresivamente los vasos sanguíneos, las venas y las arterias y por este motivo padecer esta enfermedad aumenta el riesgo durante una cirugía cardiovascular.

 

A pesar de presentar alguno de los factores de riesgo antes mencionados es importante reconocer que hoy en día el índice de mortandad de las cirugías coronarias es muy bajo y que, como se mencionaba al inicio, la medicina continúa realizando grandes avances que de la mano de excelentes cirujanos cardiovasculares mejoran la calidad de vida las personas.

 

Cirugía cardiovascular

Voy a tener una cirugía cardiovascular ¿Qué debo saber?

Cirugía

Los primeros indicios de la cirugía cardiovascular se encuentran en algunos documentos del siglo XV, pero su verdadero desarrollo se ha llevado a cabo en las últimas décadas.

Después de muchos años de práctica en la cirugía general y la cirugía torácica, se fueron adquiriendo los conocimientos necesarios para poder tener acceso al corazón.

Las primeras cirugías que se realizaron sobre este órgano solo podían corregir defectos congénitos, pero gracias al desarrollo de la circulación extracorpórea los alcances de los cirujanos fueron mucho mayores, pues gracias a esta tecnología era posible llegar a las válvulas cardíacas.

Años después, la revascularización revolucionó el panorama y las expectativas de vida de los pacientes aumentaron notablemente. Por eso, sin lugar a duda la cirugía coronaria es considerada hoy de gran impacto y la que mayores beneficios ofrece a las personas.

Así, que si le ha sido programada una cirugía cardiovascular tenga la seguridad que detrás de este procedimiento hay cientos de años de experiencia que respaldan el proceso al que usted va a someterse.

Sin embargo, es normal que tenga preguntas rondándole por la cabeza y que esté buscando respuestas. Por eso, hemos escrito este artículo con el propósito de despejar sus inquietudes.

¿Existen riesgos en esta operación?

Todas las cirugías implican un riesgo y la cirugía cardiovascular no es la excepción. No obstante, es importante saber que una persona con un buen estilo de vida, que no presenta condiciones previas tiene un porcentaje de riesgo inferior al 2.5%. En los pacientes con obesidad, hipertensión o diabetes esta cifra puede varias entre 2 y 3 puntos.

Si quieres conocer más sobre los factores de riesgo de la cirugía coronaria haga click aquí. 

¿Debo suspender mis medicinas?

Lo más probable es que usted deba dejar de tomar los siguiente medicamentos 7 días antes de su operación:

Aspirinas

Clopidogrel

Ibuprofeno

Los anticoagulantes también deben suspenderse y será el médico cirujano el que le indique los tiempos adecuados para su organismo.

¿Cuánto se demora la cirugía cardiovascular?

Por lo general esta operación se demora entre 4 y 6 horas dependiendo de la complejidad del procedimiento.

Para empezar, usted será preparado por el personal de enfermería quien rasurará todas las partes del cuerpo que sean necesarias y lo pondrá en las mejores condiciones para ser operado. Después, el anestesiólogo y el cirujano entrarán al quirófano. El primero suministrará medicamentos para “dormirlo” y lo estará controlando todo el tiempo y el segundo se encargará de todo el procedimiento.

Para conocer mejor el proceso de una cirugía cardiovascular haga click aquí.

¿Qué se siente al despertar?

Es posible que usted haya oído casos de personas que tuvieron experiencias traumáticas debidas a la anestesia, pues hace 25 años era común que la gente se despertara con malestar y presentara crisis nerviosas. Pero, hoy en día los fármacos usados en la anestesia han evolucionado y esto permite sentir menos dolor y controlar las náuseas posoperatorias.

Ahora, recuerde que su organismo ha pasado por cambios drásticos en las últimas horas, es normal que sienta dolor, malestar y tristeza.

¿Cuándo volveré a casa?

Después de la cirugía usted será supervisado por lo menos durante 3 días en una unidad de cuidados intensivos especializada en pacientes que han salido de un procedimiento cardiovascular.

Pasado este tiempo lo trasladarán a una habitación, en la cual se va a ir haciendo la transición para que usted vuelva a casa. Si usted responde bien a los medicamentos orales y no presenta complicaciones es probable que 6 días después ya se encuentre en su hogar.

¿Cómo me sentiré después de la cirugía?

Las primeras semanas su cuerpo estará recuperándose por lo que es normal que no se siente del todo bien. Pero, tres meses después usted comenzará a sentir el impacto positivo de la intervención.

Recuerde la idea de operarlo es que usted esté mejor que antes de la intervención, así que las expectativas son muy positivas.

Si tiene más dudas pregúntele a su cirujano, cada paciente es un mundo y es importante que usted conozca sus características particulares.

 Photo by Luis Melendez on Unsplash