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Reemplazo de válvula ¿Cómo elegir entre biológica o mecánica?

valvula mecánica

Cuando se define que se requiere una cirugía de reemplazo de válvula, el cirujano cardiovascular y el paciente deben decidir cuál es el procedimiento más adecuado.

Hoy en día, existen válvulas biológicas y mecánicas que implican distintas técnicas quirúrgicas, tratamientos terapéuticos postoperatorios y cuidados básicos por parte de la persona. Esto significa, que tanto el cirujano como el paciente deben evaluar múltiples factores que permitan tomar la mejor decisión.

El cirujano debe valorar el origen del paciente, edad, género, edad reproductiva en el caso de las mujeres y actividad laboral, entre otras variables, para sugerir a la persona la mejor alternativa.

Por su parte, el paciente debe tomar consciencia de las implicaciones que cada una de estas opciones conlleva, analizar su estilo de vida, los cambios que está dispuesto a realizar y la proyección de su futuro.

La diferencia principal entre una válvula mecánica y una válvula biológica, es que la primera dura más tiempo, mientras se esté anticoagulado de por vida y la segunda permite que el paciente no esté anticoagulado, pero lo más probable es que haya que realizarse una reintervención para volver a hacer un reemplazo de válvula en un promedio de 15 años.

En la actualidad, las válvulas biológicas están siendo consideradas en pacientes mayores de 65 años, ya que evitan la anticoagulación oral de rutina y porque el desarrollo tecnológico ha permitido tener bioprótesis porcinas y de pericardio bovino, que duran muchos años, causando menor deterioro estructural y disminuyendo la posibilidad de una reoperación. Sin embargo, en pacientes jóvenes, se recomienda la válvula mecánica, ya que esta evita la reintervención quirúrgica.

Ahora, no todo puede ser determinado por la edad, ya que existen otras circunstancias que condicionan la elección de una válvula mecánica.

Deseo de embarazo y reemplazo de válvula

El uso de válvulas mecánicas en mujeres en edad reproductiva debe analizarse a profundidad, ya que los medicamentos de anticoagulación pueden implicar complicaciones para el feto en la etapa de gestación.

Por eso, tanto el paciente como el cirujano cardiovascular deben evaluar dos posibilidades: decidir poner una válvula biológica mientras la mujer queda en embarazo y da a luz; para luego, hacer una reintervención y reemplazarla por una válvula mecánica o poner una válvula mecánica, y sustituir los anticoagulantes orales en las etapas de la gestación donde el feto corre riesgos.

Actividad laboral del paciente

Las personas que están en contacto permanente con objetos cortopunzantes o que tengan altos riesgos de traumatismos, como obreros, entrenadores físicos, deportistas y cocineros entre otros, deben analizar las probabilidades de presentar un accidente y las posibilidades de complicaciones debido al anticoagulante. Si el cirujano o el paciente consideran que los riesgos son altos, la mejor alternativa en estos casos es realizar un reemplazo de válvula biológica.

Ubicación geográfica

Por otro lado, los pacientes anticoagulados presentan riesgo de tener hemorragias debido a golpes, cortadas o accidentes. Por esta razón, si la persona vive en un lugar aislado, lejos de un puesto de salud donde lo puedan atender, también la mejor opción es la válvula biológica.

Estilo de vida

Un paciente con un estilo de vida muy activo, interesado en viajar a lugares inhóspitos, realizar actividades extremas o que no esté dispuesto a dejar de consumir alcohol, debe considerar atentamente la posibilidad de una válvula biológica, ya que esta le permitirá mantener un ritmo más acelerado y con menos control.

Como se puede ver, la decisión a la hora de escoger el mejor procedimiento de reemplazo de válvula para un paciente, requiere de muchos análisis, consideraciones y recomendaciones. La válvula mecánica reduce los riesgos de una segunda cirugía, por lo que se recomienda mucho en pacientes jóvenes. Mientras que la válvula biológica evita la medicación con anticoagulantes orales.

Por eso, es muy importante que el paciente reciba toda la información para tomar la decisión que mejor se adapte a su condición y forma de ser.

También, es fundamental que la persona entienda un reemplazo de válvula con cualquiera de las dos operaciones requiere un cambio en el estilo de vida, adquirir hábitos saludables, cuidar el organismo en general y hacer consciencia de su nueva condición.

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