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Cirugía cardiovascular

Cirugía cardiovascular mínimamente invasiva

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En las últimas décadas la cirugía cardiovascular ha evolucionado notablemente. Durante mucho tiempo las enfermedades donde las válvulas cardíacas estaban comprometidas solo podían ser tratadas con el reemplazo de prótesis mecánicas o biológicas, con una esternotomía media, con circulación extracorpórea, y deteniendo el corazón en diástole para poder llevar a cabo estos complejos procedimientos. Sin embargo, en los últimos años con el desarrollo de nuevas tecnologías y la profundización en el conocimiento e interpretación de las enfermedades cardiovasculares se han encontrado otras opciones terapéuticas para el tratamiento de estos casos.

Por ejemplo, en la década de los 70`s cuando se introdujo el reemplazo valvular con prótesis, la mayoría de las afecciones eran solucionadas con esta tecnología. No obstante, hoy en día el panorama es muy diferente, ya que se contempla en primera instancia la posibilidad de una intervención para reparar la válvula y solo si es absolutamente necesario se realiza el procedimiento de reemplazo.

También, los avances en la circulación extracorpórea y las nuevas opciones para no detener el corazón durante las intervenciones han cambiado notablemente el escenario de la cirugía cardiovascular.

Por supuesto, la introducción de nuevas tecnologías como cámaras, asistentes quirúrgicos como monitores y la robótica, hacen que las intervenciones tengan menores riesgos, que el paciente sufra menos traumatismos y que los médicos puedan realizar de forma más precisa, eficiente y segura su labor.

Cabe mencionar que la introducción de prótesis por vía percutánea ha sido una gran alternativa para algunos pacientes considerados de alto riesgo, donde una cirugía podría ser significativamente más riesgosa.

Gracias a estos avances, hoy la cirugía cardiovascular ha reducido notablemente los índices de mortalidad y se han disminuido las complicaciones postoperatorias que podían presentarse durante los días de hospitalización.

Ahora, es fundamental que el lector comprenda que el término mínimamente invasivo hace referencia a la disminución de la incisión que debe realizarse sobre el paciente.

Hace unos años, cuando aún no existían algunos de los avances tecnológicos que se mencionaron previamente, era necesario realizar una incisión en el esternón y abrirlo en dos. Con este procedimiento, los cirujanos podían tener visual muy clara del corazón y hacer las intervenciones necesarias.

Hoy en día, gracias a las cámaras y monitores de asistencia, los cirujanos pueden realizar cortes pequeños, sin abrir el esternón y gracias a la visual amplificada en los equipos tener una visión clara del corazón y de cada uno de los procedimientos que está realizando.

Ahora, es importante comprender que para la aplicación de estas técnicas es vital un estudio personalizado de cada paciente, ya que no todos pueden ser intervenidos mediante estas metodologías. Para algunos casos esta será la mejor alternativa, pero en otras ocasiones será necesario hacer una esternotomía en beneficio del paciente y del equipo médico.

Pacientes a los que no se les recomienda una cirugía cardiovascular mínimamente invasiva:

1. Con cirugía previa en el pulmón

2. Enfermedad ateroesclerótica, aortoilíaca, y periférica

3. Procedimientos combinados

4. Disfunción cardíaca severa.

También es importante comprender, que a pesar de no tener algunas de las condiciones antes mencionadas, estas intervenciones presentan ciertas desventajas y que, por esta razón, en ocasiones, el médico cirujano podrá recomendar otro tipo de procedimiento más beneficioso para la persona.

Además, hay que aclarar que para la realización de estas operaciones los hospitales deben contar con tecnología de punta y personal altamente calificado.

Este escenario se presenta en pocas clínicas de los países latinoamericanos y solo aquellas con inversiones significativas en investigación y capacitaciones pueden ofrecer a los pacientes intervenciones con tecnología de punta como la descrita en este artículo.

Lo que sí es cierto, es que los avances de la ciencia médica son vertiginosos y por este motivo, como en otras áreas hoy en día, cada vez tanto pacientes como personal médico tendrán mejores alternativas terapéuticas para tratarlas condiciones médicas.

Por eso, los futuros cirujanos cardiovasculares tendrán la oportunidad de realizar procedimientos mucho más complejos, con técnicas menos invasivas para el paciente, con mayor precisión y eficiencia, menor tiempo en la sala de cirugía, con disminución de riesgos, complicaciones inferiores y con una recuperación más amigable, que permita a las personas retomar con mayor rapidez sus actividades diarias.

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Cirugía cardiovascular

¿Cuál es la diferencia entre un cirujano cardiovascular y un cirujano vascular?

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Los términos médicos en muchas ocasiones pueden confundir a las personas ya que algunas palabras tienen relaciones fonéticas y semánticas, que dificultan su diferenciación.

Este es el caso de las especialidades de cirugía cardiovascular y cirugía vascular, que a la mirada de una persona que desconoce con exactitud lo que trata cada una, pueden terminar resultando lo mismo.

Es por esto, que en este artículo definiremos la esencia de cada una de ellas y las condiciones o enfermedades que tratan.

Si usted está investigando con qué médico solicitar una cita para sus afecciones cardíacas, este artículo puede ser de su interés ya que le evitará que vaya al cirujano equivocado y que pueda distribuir su tiempo de una manera más asertiva.

Sin más preámbulos comencemos con las definiciones respectivas.

Cirugía Cardiovascular:

Esta especialidad de la medicina se dedica a sanar las fallas y enfermedades que afectan al sistema cardiovascular y que requieren una intervención quirúrgica.

En palabras más comunes, esta especialidad se enfoca en el corazón, y en las arterías y venas que están conectados con este órgano vital.

En la práctica los cirujanos cardiovasculares, cumplen la función de diagnóstico y realización de procesos terapéuticos relacionados con dicho sistema.

En este sentido, usted debe consultar un cirujano cardiovascular si presenta alguna de estas condiciones.

1. Ha sido remitido por un médico cardiólogo.

2. Presenta dolores en el pecho incapacitantes por algunos minutos.

3. Tiene mareos o ha disminuido significativamente su rendimiento cardiaco. Por ejemplo, ahora le toma el doble de tiempo realizar el mismo ejercicio.

4. Ha tenido un evento agudo como un infarto al miocardio.

5. Ha sido diagnosticado con una falla cardíaca y requiere seguimiento constante.

Por otro lado, los procedimientos más comunes realizados bajo esta especialidad son:

§ Cirugía coronaria (bypass o puentes coronarios).

§ Cirugía valvular (sustitución y reparación valvular).

§ Cirugía de los grandes vasos (arterias aorta y pulmonar).

§ Cirugía de las arritmias.

§ Trasplante cardiaco e implante de asistencias ventriculares.

Cirugía vascular:

Por otro lado, la especialidad de cirugía vascular se ocupa de los trastornos y enfermedades que se presentan en las venas y arterias, como, por ejemplo, obstrucciones, dilataciones o fallas congénitas que impiden que se transporte de forma adecuada la sangre alrededor de todo el cuerpo. En estos casos el corazón puede estar funcionando perfectamente, pero, aun así, la sangre no circula bien.

En términos más coloquiales esta especialidad trata con cirugía las venas y arterías que están impidiendo que la sangre llegue con un flujo abundante y constante a los diferentes órganos del cuerpo.

Así, usted debe asistir a un cirujano vascular si presenta alguna de las siguientes condiciones:

1. Siente dolores en las pantorrillas, muslos y/o nalgas.

2. Si presenta dedos morados.

3. Si tiene baja presión en las extremidades.

4. Si presenta calambres muy agudos durante el ejercicio que cesan cuando está en reposo.

5. Si le han diagnosticado un aneurisma.

6. Si le han diagnosticado arterioesclerosis de la arteria carótida

7. Cuando le hayan diagnosticado una enfermedad arterial periférica.

8. Al tener venas varicosas u otras complicaciones

Como puede ver, los cirujanos cardiovasculares, también tratan algunas enfermedades que se presentan en las arterias y venas, pero únicamente aquellas que llegan y salen directamente del corazón.

Por eso, es muy importante que usted conozca muy bien, antes de solicitar una cita con un cirujano especialista, la parte del cuerpo que está presentando complicaciones.

En lo posible siga las instrucciones del médico general quien es el primero en direccionarlo en el camino correcto.

Recuerde que algunos síntomas pueden ser indicaciones de varias condiciones, por eso es posible que usted sea remitido a diferentes especialistas para tener un diagnóstico acertado.

Por favor, escríbanos sus inquietudes, será un gusto resolverlas.

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Cirugía cardiovascular

La importancia de la meditación antes de una cirugía cardiovascular

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Recibir la noticia de que es necesario realizarse una cirugía cardiovascular afecta emocionalmente al paciente y sus familiares. Al ser el corazón un órgano vital, todo lo que esté relacionado con posibles fallas en éste tiende a generar mucha angustia y preocupación.

Además, estamos acostumbrados a discutir todo lo que implica físicamente la cirugía; los exámenes, los procedimientos y la rehabilitación postoperatoria y es muy poco lo que hablamos sobre cómo prepararnos emocional y psicológicamente para el impacto que una intervención de esta magnitud puede tener en nosotros.

Es común que los pacientes y familiares que reciben la noticia de que es necesaria una cirugía cardiovascular presenten reacciones emocionales y psicológicas los días antes de la operación. De alguna manera su mente se está preparando para soltar el control y dejar en las manos de Dios y de los médicos su vida.

En estos casos la mente suele ser apocalíptica e imaginarse los peores escenarios, lo que se traduce en mayor estrés para el cuerpo.

Estos estados de ansiedad, desequilibran el organismo y afectan el desempeño del cuerpo durante la cirugía y el postoperatorio. Por esto, es vital realizar prácticas de meditación que permitan aquietar la mente, estar en el aquí y en el ahora y con eso, estar mejor preparado al momento de la intervención.

También es cierto, que los familiares entran en estados de incertidumbre y deben manejar su ansiedad en dos instancias. La primera, es el periodo entre la indicación quirúrgica y el momento de la cirugía y el segundo, son las horas efectivas en las que su ser querido se encuentra en el quirófano. Por eso, es importante que ellos también practiquen algunas técnicas de meditación, que los ayuden a manejar mejor estas situaciones y tener la mente clara durante todo el proceso.

Es importante resaltar que la meditación es tan solo una de las múltiples prácticas que las personas deben hacer antes de una cirugía cardiovascular. El acompañamiento profesional de psicólogos y psiquiatras, una sana alimentación y el ejercicio moderado son de gran ayuda para prepararnos física y emocionalmente para la cirugía.

El mito de la meditación

Tal vez muchos de los lectores tengan el imaginario de que la meditación es una práctica difícil que está destinada a personas con caminos espirituales muy concretos. Esta idea, está muy lejos de la realidad, ya que la meditación puede ser practicada por cualquier persona, sin importar sus creencias religiosas, y solo requiere pocos minutos al día para tener efectos positivos.

Algunas técnicas de meditación

A continuación, mencionaremos 3 tipos de meditación que pueden ser implementadas por cualquier individuo inmediatamente.

Orar

La oración, cuando se realiza de forma consciente y conectada es una forma de meditar y aquietar la mente. Lo ideal es destinar un tiempo específico para rezar, escoger un lugar donde no lo vayan a interrumpir, prender una vela y poner música suave si así lo desea.

Procure no pedir algún resultado puntual. Cuando la oración es meditativa, lo que busca es alejar su mente del problema y conectarlo con la divinidad en la que usted cree. Por esta razón, lo mejor es escoger mantras y oraciones que pueda repetir por un periodo de tiempo y dejar que su mente entre en un estado de paz.

Visualización

Esta técnica de meditación está diseñada para alejar su mente de los pensamientos negativos y apocalípticos. Igual que en el caso anterior, asigne un lugar donde no lo vayan a interrumpir y ponga música suave. Luego cierre los ojos e imagine que una nave viene a recogerlo. Viaje en esa nave hasta un momento en el futuro, después de la cirugía, donde usted o su familiar se encuentra saludable y feliz. Visualice que se siente bien, tranquilo y sin dolor. Imagínese contándole a otras personas que la cirugía ha sido un éxito y todos los beneficios que le ha traído. Después, vuelva a subirse a la nave, viaje al tiempo presente, respire profundo 3 veces y abra sus ojos.

Conexión con la respiración

Esta técnica de meditación es ideal para tranquilizar la mente y traerla al presente. Después de 10 minutos aplicándola podrá notar como se siente más relajado.

Lo importante es visualizar su respiración. Sea consciente del aire que entra y luego sale. Si su mente se dispersa y comienza a pensar, vuélvale a pedir que centre su atención en la respiración.

Al principio, es normal que suela distraerse y que pierda la atención en la respiración. No se preocupe, es normal y no afecta la meditación. Lo importante es que, al menos por 10 minutos, usted siempre que esto suceda vuelva a centrarse en la respiración.

Seguramente la ciencia continuará explorando los beneficios de la meditación para darnos cifras más concretas de sus beneficios. Por el momento, lo invitamos a que las ponga en

práctica y verifique usted mismo si son de ayuda para reducir la ansiedad en los momentos previos a la cirugía cardiovascular.

 

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