enfermedad coronaria

Cirugía cardiovascular

Tipos de cirugía cardiovascular que existen

corazónCírugia cardiovascular

La cirugía cardiovascular es la rama de la medicina que trata las enfermedades quirúrgicas del corazón y de los grandes vasos que lo conectan con el resto del cuerpo: la arteria pulmonar, la aorta ascendente y el tronco aórtico. A simple vista, parece un campo muy limitado pero la realidad es que la cirugía cardiovascular utiliza diferentes técnicas y abordajes para cada enfermedad.

Por ejemplo, la circulación extracorpórea y la evolución de técnicas mínimamente invasivas para poner implantes valvulares sin necesidad de detener el corazón son avances médicos sin precedentes que han cambiado la historia de la medicina y de los pacientes.

Los principales tipos de cirugía cardiovascular son:

  1. Cirugía coronaria, también conocida como bypass o puentes coronarios.
  2. Cirugía valvular, o reemplazo y reparación de las válvulas.
  3. Cirugía de grandes vasos
  4. Cirugía de arritmias
  5. Trasplante cardíaco

A continuación, encontrará una descripción de cada uno de los procedimientos mencionados.

Bypass coronario

Seguramente usted conoce a alguien que ha tenido que enfrentarse a una cirugía de bypass, pues esta intervención es la más común de todas.

Se realiza cuando una arteria coronaria se encuentra enferma u obstruida y, por ende, requiere de un puente que evite la obstrucción y permita la correcta circulación de la sangre.

Durante la cirugía se divide el esternón, se detiene el corazón y se conecta al paciente a una máquina de circulación extracorpórea.

Generalmente se utiliza un trozo de un vaso sanguíneo sano de otra parte del cuerpo como la pierna, el brazo o la arteria mamaria.

Cuando un paciente entra a cirugía, el médico puede descubrir que la persona necesita más de un bypass y realizar tantos como sean necesarios.

Al finalizar la intervención se habrán creado nuevas rutas que permiten la correcta oxigenación y recepción de nutrientes por parte del corazón.

Cirugía Valvular

Para comprender la cirugía valvular es importante entender cómo funciona el corazón. Este bombea sangre es una sola dirección y las válvulas se encargan de que el flujo sanguíneo no retroceda. En cada latido las distintas cavidades del corazón se llenan de sangre y con la presión adelante y detrás de las válvulas se logra que estas se abran y cierren en el momento adecuado.

Este proceso de abrir y cerrarse se realiza más de 60 veces por minuto y con el tiempo las válvulas se desgastan y pueden llegar a presentar fallas que requieren de una cirugía cardiovascular.

Las dos condiciones más comunes son:

Estenosis: la válvula no se abre lo suficiente por lo que entra solo una pequeña cantidad de sangre. Esto ocurre cuando las valvas se engrosan, se endurecen o se fusionan.

Regurgitación: la válvula no se cierra bien y por lo tanto la sangre se devuelve.

Dependiendo de la gravedad y deterioro de la válvula esta puede ser reparada o reemplazada. En el primer caso el cirujano hará una reconstrucción para que ésta funcione correctamente y en el segundo pondrá un implante biológico o mecánico para sustituir la válvula existente.

Para conocer más detalles de la cirugía valvular haz click aquí.

Cirugía de grandes vasos

Esta cirugía es la encargada de intervenir un aneurisma. Un aneurisma es una dilatación, en forma de globo, que se forma en un vaso sanguíneo o en la pared del corazón.

Hoy en día existen diferentes técnicas mínimamente invasivas con el objeto de no hacer una cirugía a corazón abierto, donde las incisiones son muy pequeñas, se accede al corazón y puede realizarse el procedimiento sin necesidad de conectar al cuerpo a una circulación extracorpórea.

Para reparar un aneurisma el cirujano cardiovascular deberá encontrar el vaso afectado o la parte del corazón deteriorada para sustituirla con un injerto que funciona como un parche y evita que dicha zona se reviente.

Cirugía de Arritmias

Las arritmias pueden controlarse con medicamentos y en casos muy avanzados será necesario realizar una intervención quirúrgica donde el cirujano implanta un dispositivo de estimulación, comúnmente llamado marcapasos.

Este procedimiento es más sencillo que los antes descritos y por lo tanto puede llevarse a cabo en un laboratorio de caterización.

Trasplante cardíaco

Un trasplante de corazón es un proceso complejo que requiere de un equipo de profesionales que acompañen los dos momentos cruciales, por un lado, la cirugía del donante, donde el cirujano cardiovascular debe determinar si el corazón se encuentra en las mejores condiciones y cuenta con los requisitos para ser aceptado por el beneficiario y un segundo procedimiento con el paciente receptor, donde efectivamente se realiza el trasplante cardíaco.

Estos son los principales tipos de cirugía cardiovascular que se realizan. Ahora, con los avances médicos estas intervenciones son cada vez menos traumáticas, lo que permite que la recuperación sea más rápida y que los pacientes puedan retomar pronto su vida.

Cirugía cardiovascular

Las cirugías coronarias y sus factores de riesgo

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Las cirugías coronarias representan un índice alto de procedimientos quirúrgicos en los hospitales. Por eso, durante los últimos 40 años la comunidad científica y los cirujanos cardiovasculares han realizado diferentes investigaciones y avances médicos que permiten reducir los riesgos de este tipo de intervenciones.

Los dos avances, en cirugías, más destacados son la circulación extracorpórea (CEC) y la implementación de injertos dobles de la arteria mamaria interna que sin lugar a dudas han sido fundamentales para mejorar las expectativas de éxito.

Hoy en día, a pesar de que los pacientes son mayores y presentan condiciones más complejas que las que se podían encontrar en décadas anteriores debidas a la edad, la cirugía coronaria continúa reduciendo sus riesgos y la mortandad ha disminuido a corto y mediano plazo.

 

Sin embargo, este tema de las tasas de mortandad debe tratarse con suma delicadeza, pues, aunque a lo largo de los años se han realizado diferentes estudios para medir el nivel de mortalidad, lo cierto es que muchos de ellos se han basado en el número de pacientes que han muerto, pero en realidad no han ofrecido un análisis más profundo de las condiciones geográficas y estados particulares de salud de las personas involucradas.

 

Es importante hacer énfasis en estos aspectos, para que el lector comprenda que existen una serie de variables, muchas veces imposibles de medir, que alteran la interpretación de las cifras que se pueden hallar en las principales fuentes de información que existen en Internet.

 

Nuestra primera recomendación es preguntarle al cirujano cardiovascular, sobre sus condiciones particulares y los niveles de riesgo que presentará una intervención para usted. Gracias a su historia clínica en la que se analiza edad, peso, hábitos y enfermedades previas, entre otros, este profesional será la persona más indicada para informarle cuáles son los riesgos de la operación.

 

A continuación, enunciaremos algunos de los factores que aumentan los riesgos a la hora de realizar una cirugía coronaria.

 

Cirugías coronarias en mayores de 65 años:

 

La edad es uno de los factores más importantes a la hora de analizar el riesgo quirúrgico, pues es probable que el cuerpo de los adultos mayores ya tenga presente deficiencias en otras áreas y que esto dificulte la recuperación del organismo después de la cirugía.

 

Sin embargo, el número no es lo único importante, un paciente mayor con un estilo de vida saludable tendrá menos riesgos que una persona joven que ha descuidado su organismo.

 

Cirugías coronarias en fumadores:

 

Cada vez que alguien consume un cigarrillo aumenta la frecuencia cardíaca y las principales arterías se contraen.

 

Además, otras sustancias presentes en los tabacos hacen que se acumule grasa en las arterias y cuando esto llega a niveles insostenibles la sangre no puede llegar al corazón y se produce un infarto.

 

Cirugías coronarias en hipertensos:

 

Cuando un paciente es hipertenso, sus arterias reciben una presión más alta de lo normal, lo que hace que estas se vuelvan cada vez más gruesas. Sin un tratamiento médico y cuidados básicos como actividad física moderada y alimentación saludable, esto puede desencadenar complicaciones graves como infarto al miocardio, hemorragia o trombosis cerebral.

 

Por esto, las personas que padecen de esta enfermedad deben tener controles médicos para prevenir eventos agudos como los antes descritos.

 

Cirugías coronarias en obesos:

 

La obesidad se caracteriza por un exceso de tejido adiposo en el cuerpo. Esta acumulación de grasa hace que el metabolismo sea más lento y se convierte en un agravante de otras condiciones médicas como la hipertensión y las complicaciones cardiovasculares.

 

Por eso, es muy importante que las personas con obesidad que además presentan enfermedades cardiovasculares empiecen por bajar de peso en compañía de profesionales en esta área de la salud y con esto, reducir sus riesgos.

 

Cirugías coronarias en diabéticos:

 

La acumulación de glucosa en la sangre, ocasionada por la imposibilidad del páncreas de producir insulina, daña progresivamente los vasos sanguíneos, las venas y las arterias y por este motivo padecer esta enfermedad aumenta el riesgo durante una cirugía cardiovascular.

 

A pesar de presentar alguno de los factores de riesgo antes mencionados es importante reconocer que hoy en día el índice de mortandad de las cirugías coronarias es muy bajo y que, como se mencionaba al inicio, la medicina continúa realizando grandes avances que de la mano de excelentes cirujanos cardiovasculares mejoran la calidad de vida las personas.

 

Cirugía cardiovascular

Enfermedades cardiovasculares

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Cuando hablamos de enfermedades cardiovasculares nos referimos a todas las afecciones relacionadas con las arterias, venas, vasos y válvulas concernientes al corazón.

En este artículo le ofrecemos una breve guía acerca de las enfermedades más frecuentes del sistema cardiovascular y el tratamiento más común para cada una ellas.

Así que sin más preámbulo, empecemos.

Enfermedad coronaria

Para que un ser humano se encuentre sano es fundamental que el músculo cardíaco reciba un flujo constante de sangre rica en oxígeno y nutrientes. Esta es la función principal de las arterias coronarias, que lo alimentan con una red ramificada de vasos sanguíneos que se encuentran en la superficie del músculo cardíaco.

Una dieta alta en grasas, fumar y no llevar una vida saludable entre otros factores, puede generar obstrucciones en estas arterias principales, impidiendo que el corazón reciba la sangre necesaria. Esta enfermedad recibe el nombre de enfermedad coronaria y cuando no se realizan las adecuadas prevenciones puede llevar al infarto del miocardio, pues el corazón deja de recibir flujo sanguíneo de manera súbita.

Por esto, es fundamental una dieta balanceada, hacer ejercicio y tomar medicamentos para la presión arterial que reduzcan los riegos de un evento agudo.

Insuficiencia cardíaca

La insuficiencia cardíaca es una enfermedad crónica que se caracteriza por la incapacidad del corazón de bombear sangre suficiente a todo el organismo. Cuando se presenta afecta profundamente a los pacientes en su calidad de vida, ocasionando retención de líquidos y sal, inflamación y falta de aire.

En la actualidad, no existe una terapia que logre revertir completamente esta patología, pero sí existen tratamientos que ayudan a retrasar la progresión de la insuficiencia cardíaca.

Un estilo de vida saludable, acompañado de alimentos y medicamentos, asociados a un adecuado control en una Clínica de Falla Cardiaca pueden aliviar los síntomas y evitar un trasplante de corazón a largo plazo.

Valvulopatías cardíacas

Las válvulas son las encargadas de controlar el flujo de sangre que sale y entra al corazón y estas, en ocasiones, dejan de funcionar adecuadamente.

Las causas del deterioro de una válvula pueden ser infecciones, traumatismos o envejecimiento, esta última cada vez más común debido a la actual proyección de vida, donde las válvulas se han cerrado y abierto 60 veces por minuto durante más de 70 años lo que puede endurecerlas y calcificarlas.

Las fallas más comunes se presentan en la válvula mitral y aorta, y estas son algunas de las afecciones:

  • Estenosis aórtica: la válvula aórtica se vuelve más estrecha, por lo tanto, el flujo de sangre que va del corazón al cuerpo es menor.
  • Insuficiencia aortica: la válvula aórtica no cierra por completo, dejando un orificio por el cual la sangre se devuelve al corazón.
  • Estenosis mitral: la válvula mitral se vuelve mas estrecha, por lo tanto, el flujo de sangre que va del pulmón al corazón es menor.
  • Insuficiencia de la válvula mitral: la válvula mitral no se cierra, dejando una brecha para que la sangre se devuelva al pulmón.

En conclusión, es importante saber que las enfermedades cardiovasculares por lo general tienen tratamiento y son reversibles, aún cuando el paciente lleve varios años con el padecimiento. Por eso, lo más recomendable es tener controles médicos y seguimientos constantes para reducir los riesgos y evitar eventos agudos que pongan en peligro la vida. En caso de ser necesario, la cirugía cardiovascular es hoy en día una opción segura para reparar o reemplazar la válvula afectada, siempre y cuando el procedimiento sea realizado por un cirujano de experiencia como el Doctor Javier Maldonado, experto en el sistema cardiovascular.