válvula biológica

Cirugía cardiovascular

Válvula Tricúspide, su función, sus fallas y tratamientos

Valvula tricuspide

La válvula tricúspide es una de las cuatro válvulas del corazón. Al igual que la válvula mitral es la encargada de separar la aurícula del ventrículo, pero en su caso del lado derecho.

Su principal función es abrirse para que la sangre que se encuentra en la aurícula derecha fluya al ventrículo derecho. Luego la válvula tricúspide se cierra para evitar que la sangre se devuelva y pueda continuar su recorrido hacia la arteria pulmonar que lleva la sangre para que esta sea oxigenada.

¿Qué es la insuficiencia de la válvula tricúspide?

La insuficiencia de la válvula tricúspide se presenta cuando esta válvula no se puede cerrar adecuadamente y por lo tanto permite que la sangre se devuelva a la aurícula derecha.

¿Cómo se detecta esta enfermedad? 

Es poco común que los pacientes presenten síntomas de esta condición cuando está no se encuentra en una etapa avanzada. Por eso, lo normal ha sido que cuando los pacientes consultan por otros motivos o llegan a cierta edad se hagan algunos exámenes de rutina donde se detecte algunas fallas en el corazón.

También, los médicos según la historia clínica del paciente y lo que manifiesta en consulta pueden decidir explorar la posibilidad de problemas de la válvula tricúspide.

Otra enfermedad de la válvula tricúspide

La estenosis:

Esto ocurre cuando la válvula tricúspide se estrecha o se obstruye, impidiendo que la sangre puede fluir al ventrículo derecho.

Algunas de las señales de alerta de fallas en la válvula tricúspide son:

  1. Historia familiar de fallas en válvula tricúspide.
  2. Fatiga.
  3. Incapacidad para hacer ejercicio.
  4. Pulso en el cuello.
  5. Edemas.
  6. Hipertensión pulmonar.
  7. Debilidad.

¿Cuáles son los factores de riesgo?

Algunos factores de riesgo que pueden provocar fallas en la válvula tricúspide son:

  • La fiebre reumática.
  • Las infecciones como la endocarditis.
  • Cuando afecta el ventrículo derecho y por lo tanto altera la válvula tricúspide.
  • Insuficiencia cardíaca.
  • Hipertensión pulmonar.
  • Enfermedad cardíaca congénita.
  • Radiación.

Tratamiento

El proceso terapéutico para las enfermedades de la válvula tricúspide dependerá de qué tan grave es la condición, de si el paciente presenta síntomas y si con el paso del tiempo esta está más grave.

En general, si el paciente no presenta síntomas que estén afectando su vida cotidiana no se le hace ningún tratamiento, simplemente se le hacen controles permanentes que permitan determinar si la condición ha avanzado y si es necesario proceder de otra manera.

Sin embargo, cuando las afecciones están impactando a la persona se recomienda hacer un reemplazo o una reparación de la válvula tricúspide que permite al paciente retomar su vida.

La decisión de hacer la cirugía contempla otros factores:

  1. La gravedad de la falla de la válvula.
  2. La edad del paciente.
  3. El estado general de salud de la persona.
  4. Si se requieren otras intervenciones en el corazón para tratarlas al mismo tiempo en una misma cirugía.

Por supuesto, la reparación será la primera opción que se contemple, pues esta tiene menor riesgo de infección, evita la toma de anticoagulantes para el resto de la vida y es menos invasiva que un reemplazo válvular.

Ahora bien, no siempre es posible reparar la válvula y, por lo tanto, se hace necesario poner una prótesis mecánica o biológica que detenga el deterioro general que puede estar causando la falla valvular al  corazón.

Después del tratamiento

La idea de una cirugía cardiovascular es que el paciente pueda tener una vida normal. Por eso, después del tratamiento lo ideal es que la persona haga ejercicio, coma saludable y tenga buenos hábitos de sueño que le permitan tener una larga vida.

Dependiendo del tipo de válvula que le han puesto, mecánica o biológica, el paciente tendrá unos cuidados y recomendaciones específicas. Por ejemplo en el caso de las válvulas mecánicas la persona estará siempre anticoagulada, por lo tanto, es importante que no tome bebidas alcohólicas, que permanezca lejos de objetos corto punzantes y que siempre esté cerca de un puesto de salud.

Por otro lado, las válvulas biológicas requieren controles médicos muy estrictos, pues es posible que estas comiencen a fallar a los 15 años de haber sido incorporadas.

Sin importar cuál sea el caso, bien sea que no debe tener una intervención quirúrgica, que le corresponda una cirugía cardiovascular de reparación o de reemplazo de la válvula tricúspide, el paciente debe tener controles permanentes con el cardiólogo quién puede verificar que todo esté en orden.

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Válvula mitral: ¿cuál es su función y sus principales fallas?

valvula mitral

La válvula mitral es una de las cuatro válvulas del corazón. En promedio tiene 2.5 cm de ancho, está formada por dos membranas y está ubicada entre la aurícula izquierda y el ventrículo izquierdo.

Su principal función es abrirse para que la sangre que se encuentra en la aurícula izquierda fluya al ventrículo izquierdo. Luego la válvula mitral se cierra para evitar que la sangre se devuelva y pueda continuar su recorrido hacia la aorta, y luego hacia el resto del cuerpo.

 ¿Qué puede fallar en la válvula mitral?

Prolapso valvular mitral

A esta enfermedad también se le conoce por su sigla PVM. Esta se produce cuando una de las dos membranas (llamadas valvas) de la válvula se engrosan y los músculos que las sostienen son demasiado largos. Esto no permite que la válvula se pueda cerrar correctamente.

El PVM es una de las enfermedades valvulares más comunes y a la vez más difícil de detectar, pues la mayoría de las personas no presentan síntomas.

Sin embargo, existen algunas alertas que permiten detectar posibles fallas

  1. Se percibe un sonido de clic seguido de un soplo.
  2. Falta de aliento, especialmente al acostarse.
  3. Cansancio
  4. Taquicardia (excepcionalmente).
  5. Dificultad para respirar después de hacer ejercicio.
  6. Dolores en el pecho.

En general los casos de PVM no son graves, las palpitaciones irregulares y dolores en el pecho no llegan a ser incapacitantes. Sin embargo, es importante que esté monitorizado por su médico y que informe siempre que va a tener una intervención odontológica o quirúrgica para que le indiquen el mejor protocolo para llevarla a cabo.

Regurgitación mitral

Comúnmente llamada insuficiencia mitral, es cuando la válvula mitral no cierra adecuadamente y esto permite que la sangre se devuelva a la aurícula izquierda. En etapas iniciales, lo más probable es que no tenga efectos en la vida cotidiana de las personas. No obstante, esta condición, a largo plazo puede provocar aumento en la presión de los pulmones y que el corazón se agrande.

Las causas más reconocidas de esta condición son:

  1. Fiebre reumática en la niñez.
  2. Lesión de la válvula después de un infarto.
  3. Endocarditis infecciosa.

Como se mencionaba anteriormente los síntomas se muestran cuando esta falla se ha presentado por un periodo de tiempo largo y entre estos se encuentran:

  1. Falta de aliento.
  2. Respiración agitada.
  3. Cansancio
  4. Dolor en el pecho.
  5. Latidos irregulares.
  6. Tos

Cuando la regurgitación mitral se encuentra en estados avanzados es necesario hacer una cirugía cardiovascular de reemplazo de válvula, mecánica o biológica según sea el caso.

Estenosis mitral

La estenosis de la válvula mitral es cuando en esta se presenta un estrechamiento o una obstrucción. Esto causa que la válvula no pueda abrirse correctamente y, que por lo tanto, la sangre no fluya de la aurícula al ventrículo.

Esta enfermedad está íntimamente ligada con el envejecimiento y la acumulación de calcio en el anillo que rodea la válvula.

Al igual que las enfermedades que hemos mencionado anteriormente, esta no presenta síntomas notorios, sin embargo, algunas señales de alerta son:

  1. Tos con secreción rosada.
  2. Cansancio
  3. Infecciones respiratorias.
  4. Latidos irregulares.
  5. Dificultad para respirar cuando se duerme y después de hacer ejercicio.
  6. Edema
  7. Voz ronca o áspera .

Cuando la enfermedad se presenta de forma leve y sin causar mayores daños al paciente es posible que el cirujano cardiovascular evite la cirugía mientras la persona esté monitoreada y con controles regulares.

Sin embargo, cuando los efectos pueden afectar la salud del paciente se recomienda una cirugía para la reparación o el reemplazo de la válvula.

En todos los casos presentados con anterioridad el cirujano solo recomendará una intervención quirúrgica si observa que el riesgo de no hacer nada es mayor que el riesgo de la cirugía. De lo contrario recomendará al paciente otros tratamientos terapéuticos.

Es importante que usted sea consciente de esto, pues no siempre la cirugía es la mejor opción. Confíe en el equipo que lo está asesorando, tome las medidas necesarias y viste regularmente a su médico para que este le de las indicaciones y las recomendaciones apropiadas según si su enfermedad ha avanzado.

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¿En qué consiste el reemplazo de las válvulas cardíacas?

válvulas cardíacas

Si está leyendo este artículo es posible que usted o un familiar deba realizarse una cirugía de cambio de válvulas cardíacas. A continuación, encontrará información básica para comprender a grandes rasgos en qué consiste este tipo de cirugía cardiovascular.

Es importante entender que un defecto en alguna válvula cardíaca de su sistema cardiovascular, puede ser la razón por la cual puede sentir dolor torácico (angina), dificultad para respirar, episodios de desmayos (sincope) o insuficiencia cardíaca.

Si este es el caso lo recomendable es analizar la situación con su cardiólogo, quien evaluará su condición, y probablemente lo remita con un cirujano cardiovascular, quien es el experto indicado para realizar un procedimiento de reemplazo o reparo de la válvula que presenta problemas, ya que su mal funcionamiento está afectando que la sangre fluya correctamente.

En perfectas condiciones, las válvulas se abren lo suficiente para que la sangre pueda pasar desde el corazón hacia las arterias, para posteriormente cerrase e impedir que regrese al corazón.

Ahora, para entender mejor cómo funciona este proceso, es importante conocer que en el corazón hay 4 válvulas que se encargan del flujo correcto de la sangre.

  1. Válvula aórtica
  2. Válvula mitral
  3. Válvula tricuspídea
  4. Válvula pulmonar

Si usted o un familiar  fueron diagnosticados con algún tipo de falla en una de estas cuatro válvulas, y han sido remitidos para cirugía, en este artículo le explicamos brevemente en qué consiste el proceso.

El día del procedimiento usted recibirá anestesia general, por lo que no sentirá ningún dolor.

Si se trata de una cirugía de corazón abierto el cirujano hará una incisión quirúrgica suficientemente grande en el esternón para llegar al corazón y a la aorta. Durante este procedimiento su corazón será detenido momentáneamente mientras un sistema de circulación extra corporal se encargará de bombear la sangre al cuerpo. Para su tranquilidad, es importante que sepa que este es un procedimiento de rutina que hoy en día representa un mínimo riesgo para su vida.

Por el contrario, si su cirugía es mínimamente invasiva, el especialista hará incisiones pequeñas en la aureola del pezón o debajo del seno en las mujeres y con una sonda se abrirá paso hasta el corazón.

En el caso de requerir reparación de válvulas, el cirujano puede cortar, dar forma o reconstruir los colgajos afectados.

Pero si la válvula está demasiado dañada, como suele ocurrir con la aorta, ésta deberá ser reemplazada por completo.

Este procedimiento usualmente utiliza alguno de estos dos tipos de válvulas:

Mecánicas: con materiales artificiales como metal o cerámica.

Biológicas: Hechas con tejido humano o animal.

Las primeras duran más, pero probablemente sea necesario tomar anticoagulantes durante el resto de sus días, mientras que las biológicas, requerirán una segunda intervención aproximadamente a los 12 años, con la ventaja de que no generan dependencia a algún fármaco.

En algunos casos el cirujano puede realizar el procedimiento de ROSS, en el cual usa la válvula pulmonar del paciente para reemplazar la válvula aórtica dañada y así poder reemplazar la válvula pulmonar por una nueva. Esto evitará tomar anticoagulantes, pero probablemente requiera otra intervención en el futuro.

Los tiempos y escenarios de cada intervención son diferentes y dependen de las complejidades de cada paciente, pero en general un reemplazo de válvulas cardiacas puede durar entre 5 y 6 horas. Sin embargo, sin importar el tiempo de cirugía, estos procedimientos tienen una mortalidad de menos del 2.5%, una cifra muy alentadora que muestra el éxito de este tipo de intervenciones en la actualidad.

Así que, si se está preparando para una cirugía de cambio de válvulas cardiacas, recuerde que se enfrenta a un procedimiento rutinario que se ha consolidado como una de las cirugías más seguras o de menor riesgo en el campo de la cirugía cardiovascular.