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Cirugía cardiovascular

Válvula aórtica: para qué sirve y qué puede fallar

vávula aórtica

A lo largo de los últimos artículos hemos hablado de las diferentes válvulas del corazón: la válvula mitral, la válvula tricúspide y la válvula pulmonar. Por eso, en este artículo haremos un especial enfoque de la válvula aórtica.

La válvula aórtica funciona como una puerta entre el ventrículo izquierdo y la aorta, la arteria más importante del cuerpo humano, pues es la responsable de distribuir la sangre oxigenada a todos los rincones del cuerpo.

Entonces la válvula se abre para dejar salir la sangre oxigenada, que está bombeando el corazón hacia la arteria y luego se cierra para impedir que regrese al ventrículo izquierdo. Así, después de cada contracción esta cavidad vuelve a quedar vacía para recibir sangre del próximo latido.

Como hemos visto en textos anteriores las válvulas pueden presentar fallas y enfermedades. En general estas condiciones se dividen en dos grupos. Por un lado se encuentran las afecciones que impiden que la vávula se abra adecuadamente, y, por el otro lado, están aquellas que no permiten que se cierre bien. A la primera de estas se les llama estenosis y a las segundas, regurgitación o insufciencia.

Las enfermedades de la válvula aórtica pueden ser hereditarias, congenitas o adquiridas. Las primeras son las que son transmitidas bien sea por la madre o el padre a una persona. Las segundas son condiciones que afectan el desarollo del feto y que, por esto, se presenten fallas desde el nacimiento. Finalmente, se encuentran las adquiridas, que son las condiciones que pueden resultar por efectos de otras enfermededades, por el consumo de algunos medicamentes o por el desgaste propio de la válvula.

Estenosis de la válvula aórtica

Esta enfermedad se presenta cuando las válvas de la válvula aórtica se engrosan, se vuelven rígidas o hasta llegan a fusionarse. Esto lo que provoca es que se estreche la abertura de la válvula y que, por lo tanto, no permita que fluya la suficiente sangre a la aorta y de esta manera que el corazón deba esforzarse mucho más para lograr oxigenar todos los órganos del cuerpo.

Síntomas

La estenosis de la válvula aórtica puede presentar varios niveles de gravedad. Cuando la abertura no se ve significativamente afectada lo más probable es que el paciente no manifieste síntomas. Sin embargo, cuando la estenosis llega a estados avanzados es posible que las personas comiencen a sentir algunas alteraciones en su organismo.

Algunas señales de fallas en la válvula aórtica son:

  1. Soplo cardíaco que el médico puede percibir gracias a su estetoscopio.
  2. Dolores incapacitantes por unos minutos, principalmente cuando la persona ha realizado actividad física.
  3. Nauseas.
  4. Desmayos.
  5. Falta de aliento después de hacer esfuerzo físico.
  6. Palpitaciones. Sensación de un corazón que late muy rápido.
  7. La falta de apetito, puede ser una señal de alerta.
  8. Cuando se presenta en los niños es difícil que suban de peso.

Cuando la estenosis de la válvula aórtica está presente en una persona por un tiempo prolongado, esto puedo causar debilitamiento del corazón, que a su vez puede provocar una insuficiencia cardíaca. En estos casos, los síntomas que puede presentar el paciente son:

  1. Dificultad para respirar.
  2. Fatiga.
  3. Edemas.

Insuficiencia valvular aórtica

Como se mencionaba al inicio de este documento hay afecciones que impiden que la válvula aórtica cierre adecuadamente. Este es el caso de esta condición que permite que la sangre se devuelva al ventrículo una vez el corazón ya ha bombeado para que esta vaya a distrubuir oxígeno y nutrientes a los distintos órganos.

Síntomas

Similar a lo que sucede con la estenosis es muy problable que los pacientes que presentan esta condición no tengan señas claras de que algo está fallando en sus corazones. Generalmente los síntomas se hacen presentes cuando la persona lleva varios años padeciendo la condición y sus efectos se hacen presentes.

En este sentido, las señales que puede presentar una persona de insuficiencia valvular aórtica son muy similares a las de la estenosis.

Tratamientos

Los tratamientos terapéuticos de las enfermedades de la válvula aórtica dependerán de la gravedad de la afección, si el paciente tiene síntomas y si la condición empeora con el tiempo.

En el caso de condiciones leves es probable que el cardiologo supervise regularmente la condición, que se hagan cambios en el estilo de vida y que se tomen algunos medicamentos para reducir los riesgos de que la enfermedad siga avanzando.

Con el pasar de los años es probable que se requiera una cirugía, bien sea para reparar o reemplazar la válvula.

Por otro lado, en el caso de que la falla de la válvula aórtica sea grave, el cirujano cardiovascular recomendará la realización de una cirugía inmediata.

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La Válvula pulmonar: cuál es su función y enfermedades más comunes

válvula pulmonar

La válvula pulmonar es una de las cuatro válvulas del corazón. Es la encargada de transportar la sangre que no ha sido oxigenada, desde el ventrículo derecho al pulmón. En este sentido, primero se abre durante la sístole (contracción del ventrículo) para permitir que la sangre vaya a la arteria pulmonar y luego se cierra durante la diástole (cuando el ventrículo se relaja) para impedir que esta se devuelva.

Entre las enfremedades de la válvulas, las presentes en la válvula tricúspide y la válvula pulmonar, son las más excepecionales.

A continuación, hablaremos de las posibles afecciones que puede presentar la válvula pulmonar.

Estenosis valvular pulmonar

Esta enfermedad, generalmente se presenta cuando nace el bebé. Lo que ocurre en estos casos es que la válvula pulmonar o la parte de la arteria pulmonar que se encuentra inmediatamente debajo de la válvula se encuentran estrechedas. Esto disminuye el espacio para que la sangre pueda fluir de manera adecuada desde el ventrículo hasta los pulmones, donde irá a recoger oxígeno.

¿Por qué se presenta la estenosis valvular pulmonar?

Si se presenta en un bebé al nacer, esta relacionada con un problema en el desarrollo fetal; si el problema se presenta en un adulto, lo más probable es que esté asociada con un episodio de fiebre reumática o con una endocarditis.

¿Cuáles son los síntomas que presenta un paciente?

Es problable que cuando halla una falla en la válvula pulmonar la persona pueda vivir mucho tiempo sin presentar síntomas. Sin embargo, los efectos prolongados de este problema pueden hacer que las personas tengan los siguientes signos de alerta:

  • Se quedan sin aire cuando hacen ejercicio.
  • Se sienten permanentemente cansados.
  • Pueden sentir dolores en el pecho de manera esporádica.
  • Presentan desmayos.
  • La piel puede tener un color azulado.
  • En los bebés se dificulta que aumenten de peso.
  • Tener un soplo cardíaco.

Por ser una condición que se presenta desde el desarrollo fetal, la intervención quirúrgica, en la mayoría de los casos, se realiza cuando los pacientes están alrededor de los 5 años.

Insuficiencia pulmonar

Esta enfermedad es la incapacidad de la válvula pulmonar de evitar que el flujo de sangre no se devuleva al ventrículo y generalmente está asociada con la hipertensión pulmonar.  En la mayoría de los casos es asintomática pero su falla constante puede contrubuir a una dilatación del ventrículo derecho, que obliga al corazón a realizar más esfuerzo. Sin embargo, es poco frecuente que esta condición complique el cuadro clínico de una persona.

¿Cómo se detecta?

La insuficiencia pulmonar suele detectarse gracias a un exámen físico o a una ecocardiografía Doppler, que se le ha solicitado al paciente por otras razones. Esto quiere decir que la persona consulta al médico por otros síntomas y cuando se realizan estos exámenes se detecta dicha condición.

¿Cuál es su tratamiento?

El procedimiento terapéutico para esta condición es controlar la hipertensión pulmonar, que es la causante de la insuficiencia pulmonar. En muy pocas oportunidades se repara o reemplaza la válvula.

¿Qué es la hipertensión pulmonar?

Seguramente, usted se está preguntando qué es la hipertensión pulmonar y cómo esta afecta la válvula pulmonar.

Pues bien, la hipertensión pulmonar es una enfermedad poco común, en la cual las arterias que llevan sangre del corazón a los pulmones se estrechan. Esto provoca que la presión sanguínea sea más alta, esto se traduce en una mayor tensión y esfuerzo que debe realizar el ventrículo derecho, que hace que este aumente de tamaño. Esta dilatación y mayor trabajo, puede llegar a debilitar el ventrículo, lo que impdide que pueda bombear la sangre necesaria hacia los pulmones.

¿Cómo se puede detectar?

Se requiere de un examen muy completo del paciente, una prueba de esfuerzo, una historia clínica profunda y un análisis de múltiples síntomas, que permitan descartar otras enfermedades.

En el examen físico el médico estará pendiente de:

  1. Sonidos anormales en el corazón.
  2. Examinar la vena yugular, para ver si hay congestión o ensanchamiento.
  3. Verificará si hay retención de líquidos.
  4. Analizará el color de las uñas y se cerciorará de que no estén azuladas.
  5. Otras enfermedades que puedan estar causando la hipertensión pulmonar.

¿Cuál es el tratamiento para las afecciones de la válvula pulmonar?

El tratamiento terapéutico dependerá de la causa de la hipertensión, esta puede ser muy distinta para cada paciente. Sin embargo, en la mayoría de los casos suele incluir:

Como puede observar las enfermedades relacionadas con la válvula pulmonar son poco comunes. No obstante, si usted presenta cambios o síntomas es vital que consulte con su médico para que este lo guíe con la mejor forma de proceder.

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Válvula Tricúspide, su función, sus fallas y tratamientos

Valvula tricuspide

La válvula tricúspide es una de las cuatro válvulas del corazón. Al igual que la válvula mitral es la encargada de separar la aurícula del ventrículo, pero en su caso del lado derecho.

Su principal función es abrirse para que la sangre que se encuentra en la aurícula derecha fluya al ventrículo derecho. Luego la válvula tricúspide se cierra para evitar que la sangre se devuelva y pueda continuar su recorrido hacia la arteria pulmonar que lleva la sangre para que esta sea oxigenada.

¿Qué es la insuficiencia de la válvula tricúspide?

La insuficiencia de la válvula tricúspide se presenta cuando esta válvula no se puede cerrar adecuadamente y por lo tanto permite que la sangre se devuelva a la aurícula derecha.

¿Cómo se detecta esta enfermedad? 

Es poco común que los pacientes presenten síntomas de esta condición cuando está no se encuentra en una etapa avanzada. Por eso, lo normal ha sido que cuando los pacientes consultan por otros motivos o llegan a cierta edad se hagan algunos exámenes de rutina donde se detecte algunas fallas en el corazón.

También, los médicos según la historia clínica del paciente y lo que manifiesta en consulta pueden decidir explorar la posibilidad de problemas de la válvula tricúspide.

Otra enfermedad de la válvula tricúspide

La estenosis:

Esto ocurre cuando la válvula tricúspide se estrecha o se obstruye, impidiendo que la sangre puede fluir al ventrículo derecho.

Algunas de las señales de alerta de fallas en la válvula tricúspide son:

  1. Historia familiar de fallas en válvula tricúspide.
  2. Fatiga.
  3. Incapacidad para hacer ejercicio.
  4. Pulso en el cuello.
  5. Edemas.
  6. Hipertensión pulmonar.
  7. Debilidad.

¿Cuáles son los factores de riesgo?

Algunos factores de riesgo que pueden provocar fallas en la válvula tricúspide son:

  • La fiebre reumática.
  • Las infecciones como la endocarditis.
  • Cuando afecta el ventrículo derecho y por lo tanto altera la válvula tricúspide.
  • Insuficiencia cardíaca.
  • Hipertensión pulmonar.
  • Enfermedad cardíaca congénita.
  • Radiación.

Tratamiento

El proceso terapéutico para las enfermedades de la válvula tricúspide dependerá de qué tan grave es la condición, de si el paciente presenta síntomas y si con el paso del tiempo esta está más grave.

En general, si el paciente no presenta síntomas que estén afectando su vida cotidiana no se le hace ningún tratamiento, simplemente se le hacen controles permanentes que permitan determinar si la condición ha avanzado y si es necesario proceder de otra manera.

Sin embargo, cuando las afecciones están impactando a la persona se recomienda hacer un reemplazo o una reparación de la válvula tricúspide que permite al paciente retomar su vida.

La decisión de hacer la cirugía contempla otros factores:

  1. La gravedad de la falla de la válvula.
  2. La edad del paciente.
  3. El estado general de salud de la persona.
  4. Si se requieren otras intervenciones en el corazón para tratarlas al mismo tiempo en una misma cirugía.

Por supuesto, la reparación será la primera opción que se contemple, pues esta tiene menor riesgo de infección, evita la toma de anticoagulantes para el resto de la vida y es menos invasiva que un reemplazo válvular.

Ahora bien, no siempre es posible reparar la válvula y, por lo tanto, se hace necesario poner una prótesis mecánica o biológica que detenga el deterioro general que puede estar causando la falla valvular al  corazón.

Después del tratamiento

La idea de una cirugía cardiovascular es que el paciente pueda tener una vida normal. Por eso, después del tratamiento lo ideal es que la persona haga ejercicio, coma saludable y tenga buenos hábitos de sueño que le permitan tener una larga vida.

Dependiendo del tipo de válvula que le han puesto, mecánica o biológica, el paciente tendrá unos cuidados y recomendaciones específicas. Por ejemplo en el caso de las válvulas mecánicas la persona estará siempre anticoagulada, por lo tanto, es importante que no tome bebidas alcohólicas, que permanezca lejos de objetos corto punzantes y que siempre esté cerca de un puesto de salud.

Por otro lado, las válvulas biológicas requieren controles médicos muy estrictos, pues es posible que estas comiencen a fallar a los 15 años de haber sido incorporadas.

Sin importar cuál sea el caso, bien sea que no debe tener una intervención quirúrgica, que le corresponda una cirugía cardiovascular de reparación o de reemplazo de la válvula tricúspide, el paciente debe tener controles permanentes con el cardiólogo quién puede verificar que todo esté en orden.

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Válvula mitral: ¿cuál es su función y sus principales fallas?

valvula mitral

La válvula mitral es una de las cuatro válvulas del corazón. En promedio tiene 2.5 cm de ancho, está formada por dos membranas y está ubicada entre la aurícula izquierda y el ventrículo izquierdo.

Su principal función es abrirse para que la sangre que se encuentra en la aurícula izquierda fluya al ventrículo izquierdo. Luego la válvula mitral se cierra para evitar que la sangre se devuelva y pueda continuar su recorrido hacia la aorta, y luego hacia el resto del cuerpo.

 ¿Qué puede fallar en la válvula mitral?

Prolapso valvular mitral

A esta enfermedad también se le conoce por su sigla PVM. Esta se produce cuando una de las dos membranas (llamadas valvas) de la válvula se engrosan y los músculos que las sostienen son demasiado largos. Esto no permite que la válvula se pueda cerrar correctamente.

El PVM es una de las enfermedades valvulares más comunes y a la vez más difícil de detectar, pues la mayoría de las personas no presentan síntomas.

Sin embargo, existen algunas alertas que permiten detectar posibles fallas

  1. Se percibe un sonido de clic seguido de un soplo.
  2. Falta de aliento, especialmente al acostarse.
  3. Cansancio
  4. Taquicardia (excepcionalmente).
  5. Dificultad para respirar después de hacer ejercicio.
  6. Dolores en el pecho.

En general los casos de PVM no son graves, las palpitaciones irregulares y dolores en el pecho no llegan a ser incapacitantes. Sin embargo, es importante que esté monitorizado por su médico y que informe siempre que va a tener una intervención odontológica o quirúrgica para que le indiquen el mejor protocolo para llevarla a cabo.

Regurgitación mitral

Comúnmente llamada insuficiencia mitral, es cuando la válvula mitral no cierra adecuadamente y esto permite que la sangre se devuelva a la aurícula izquierda. En etapas iniciales, lo más probable es que no tenga efectos en la vida cotidiana de las personas. No obstante, esta condición, a largo plazo puede provocar aumento en la presión de los pulmones y que el corazón se agrande.

Las causas más reconocidas de esta condición son:

  1. Fiebre reumática en la niñez.
  2. Lesión de la válvula después de un infarto.
  3. Endocarditis infecciosa.

Como se mencionaba anteriormente los síntomas se muestran cuando esta falla se ha presentado por un periodo de tiempo largo y entre estos se encuentran:

  1. Falta de aliento.
  2. Respiración agitada.
  3. Cansancio
  4. Dolor en el pecho.
  5. Latidos irregulares.
  6. Tos

Cuando la regurgitación mitral se encuentra en estados avanzados es necesario hacer una cirugía cardiovascular de reemplazo de válvula, mecánica o biológica según sea el caso.

Estenosis mitral

La estenosis de la válvula mitral es cuando en esta se presenta un estrechamiento o una obstrucción. Esto causa que la válvula no pueda abrirse correctamente y, que por lo tanto, la sangre no fluya de la aurícula al ventrículo.

Esta enfermedad está íntimamente ligada con el envejecimiento y la acumulación de calcio en el anillo que rodea la válvula.

Al igual que las enfermedades que hemos mencionado anteriormente, esta no presenta síntomas notorios, sin embargo, algunas señales de alerta son:

  1. Tos con secreción rosada.
  2. Cansancio
  3. Infecciones respiratorias.
  4. Latidos irregulares.
  5. Dificultad para respirar cuando se duerme y después de hacer ejercicio.
  6. Edema
  7. Voz ronca o áspera .

Cuando la enfermedad se presenta de forma leve y sin causar mayores daños al paciente es posible que el cirujano cardiovascular evite la cirugía mientras la persona esté monitoreada y con controles regulares.

Sin embargo, cuando los efectos pueden afectar la salud del paciente se recomienda una cirugía para la reparación o el reemplazo de la válvula.

En todos los casos presentados con anterioridad el cirujano solo recomendará una intervención quirúrgica si observa que el riesgo de no hacer nada es mayor que el riesgo de la cirugía. De lo contrario recomendará al paciente otros tratamientos terapéuticos.

Es importante que usted sea consciente de esto, pues no siempre la cirugía es la mejor opción. Confíe en el equipo que lo está asesorando, tome las medidas necesarias y viste regularmente a su médico para que este le de las indicaciones y las recomendaciones apropiadas según si su enfermedad ha avanzado.

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Reemplazo de válvula ¿Cómo elegir entre biológica o mecánica?

valvula mecánica

Cuando se define que se requiere una cirugía de reemplazo de válvula, el cirujano cardiovascular y el paciente deben decidir cuál es el procedimiento más adecuado.

Hoy en día, existen válvulas biológicas y mecánicas que implican distintas técnicas quirúrgicas, tratamientos terapéuticos postoperatorios y cuidados básicos por parte de la persona. Esto significa, que tanto el cirujano como el paciente deben evaluar múltiples factores que permitan tomar la mejor decisión.

El cirujano debe valorar el origen del paciente, edad, género, edad reproductiva en el caso de las mujeres y actividad laboral, entre otras variables, para sugerir a la persona la mejor alternativa.

Por su parte, el paciente debe tomar consciencia de las implicaciones que cada una de estas opciones conlleva, analizar su estilo de vida, los cambios que está dispuesto a realizar y la proyección de su futuro.

La diferencia principal entre una válvula mecánica y una válvula biológica, es que la primera dura más tiempo, mientras se esté anticoagulado de por vida y la segunda permite que el paciente no esté anticoagulado, pero lo más probable es que haya que realizarse una reintervención para volver a hacer un reemplazo de válvula en un promedio de 15 años.

En la actualidad, las válvulas biológicas están siendo consideradas en pacientes mayores de 65 años, ya que evitan la anticoagulación oral de rutina y porque el desarrollo tecnológico ha permitido tener bioprótesis porcinas y de pericardio bovino, que duran muchos años, causando menor deterioro estructural y disminuyendo la posibilidad de una reoperación. Sin embargo, en pacientes jóvenes, se recomienda la válvula mecánica, ya que esta evita la reintervención quirúrgica.

Ahora, no todo puede ser determinado por la edad, ya que existen otras circunstancias que condicionan la elección de una válvula mecánica.

Deseo de embarazo y reemplazo de válvula

El uso de válvulas mecánicas en mujeres en edad reproductiva debe analizarse a profundidad, ya que los medicamentos de anticoagulación pueden implicar complicaciones para el feto en la etapa de gestación.

Por eso, tanto el paciente como el cirujano cardiovascular deben evaluar dos posibilidades: decidir poner una válvula biológica mientras la mujer queda en embarazo y da a luz; para luego, hacer una reintervención y reemplazarla por una válvula mecánica o poner una válvula mecánica, y sustituir los anticoagulantes orales en las etapas de la gestación donde el feto corre riesgos.

Actividad laboral del paciente

Las personas que están en contacto permanente con objetos cortopunzantes o que tengan altos riesgos de traumatismos, como obreros, entrenadores físicos, deportistas y cocineros entre otros, deben analizar las probabilidades de presentar un accidente y las posibilidades de complicaciones debido al anticoagulante. Si el cirujano o el paciente consideran que los riesgos son altos, la mejor alternativa en estos casos es realizar un reemplazo de válvula biológica.

Ubicación geográfica

Por otro lado, los pacientes anticoagulados presentan riesgo de tener hemorragias debido a golpes, cortadas o accidentes. Por esta razón, si la persona vive en un lugar aislado, lejos de un puesto de salud donde lo puedan atender, también la mejor opción es la válvula biológica.

Estilo de vida

Un paciente con un estilo de vida muy activo, interesado en viajar a lugares inhóspitos, realizar actividades extremas o que no esté dispuesto a dejar de consumir alcohol, debe considerar atentamente la posibilidad de una válvula biológica, ya que esta le permitirá mantener un ritmo más acelerado y con menos control.

Como se puede ver, la decisión a la hora de escoger el mejor procedimiento de reemplazo de válvula para un paciente, requiere de muchos análisis, consideraciones y recomendaciones. La válvula mecánica reduce los riesgos de una segunda cirugía, por lo que se recomienda mucho en pacientes jóvenes. Mientras que la válvula biológica evita la medicación con anticoagulantes orales.

Por eso, es muy importante que el paciente reciba toda la información para tomar la decisión que mejor se adapte a su condición y forma de ser.

También, es fundamental que la persona entienda un reemplazo de válvula con cualquiera de las dos operaciones requiere un cambio en el estilo de vida, adquirir hábitos saludables, cuidar el organismo en general y hacer consciencia de su nueva condición.